LA PENITENCIA
La Penitencia se desarrolla en el Claustro y en ella se abordan aspectos como el bautismo, el arrepentimiento y las diferentes formas de penitencia que nos llevan finalmente a la confesión, mediante la cual obtendremos el perdón.
El visitante comienza realizando el Bautismo; “es bautizado” de una manera metafórica, ya que sobre su cuerpo caen textos relacionados con el bautismo.
A partir de aquí comienza un largo camino penitencial; hay obras de arte sobre la peregrinación salpicadas con otras de los Museos Vaticanos. El visitante puede confesarse para “evitar la tentación” e, incluso, puede levantar una cruz penitencial. Tras realizar las estaciones del Vía Crucis a través de un pasillo tortuoso, se observan ejemplos de Penitencia, como ‘Los Picaos’ de San Vicente de la Sonsierra y la del Camino de Santiago, dos maneras diferentes de realizar una penitencia, porque la peregrinación, también es una penitencia. Al final, unas grandes manos acogen al visitante: han aceptado su arrepentimiento.
SALA CAPITULAR
El visitante entra en la Sala Capitular, donde se encuentran obras en diferentes soportes relacionadas con Santo Domingo de la Calzada, así como una vitrina con platería relacionada con Santo Domingo. |
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